<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215</id><updated>2011-04-22T00:41:28.447-03:00</updated><title type='text'>Diario de un Anti Seductor</title><subtitle type='html'>Versión de "El diario de un Seductor", de Soren Kierkegaard</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>28</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-115556302327701199</id><published>2006-08-14T10:42:00.000-03:00</published><updated>2006-08-14T10:43:43.286-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Últimas cuatro publicaciones... &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;16 - 24 y 25 de septiembre más cartas a Cordelia.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-115556302327701199?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/115556302327701199/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=115556302327701199&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115556302327701199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115556302327701199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/08/ltimas-cuatro-publicaciones.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-115460525013988187</id><published>2006-08-03T08:40:00.000-03:00</published><updated>2006-08-07T14:48:10.916-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;03 de Agosto&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;Le escribí tres cartas, las imprimí y las dejé a un dentro de un cajón; me había pasado la noche escribiendo. Recostado en el sillón, tapado con el poncho gigante, con la mirada lejana en el techo, pensé en todo lo que había echo, hasta donde había llegado y todo por mi Cordelia. Unos ruidos de pasos y martillazos en el techo detuvieron mis pensamientos, salí preocupado hacia el jardín, me crucé con dos de mis cocineras. Una era pequeña, delgada y tenía el pelo muy corto y teñido de rubio con mechones negros. La segunda era también pequeña pero ancha, era más anciana que la otra y tenía un ojos piantao y pelo corto y también teñido de rubio. La señora delgada me comentó que estaban cambiando las tejas que se habían roto. Le pregunté cómo se habían roto y sorprendida tosió varias veces y mirándose con la del ojo piantao rieron burlonamente.&lt;br /&gt;-¿Tanto tiempo pasó que ya no se acuerda que hizo esa semana, señor?-, preguntó simulando curiosidad. Como no respondía, la cocinera de más edad dijo, -Llovieron granizos del tamaño de una pelota de tenis en todos Buenos Aires. Quizás usted durmió profundamente señor-, terminó diciendo y entre las dos rieron y a mí me parecieron como cotorras chillando y pariendo un huevo. Me marché sin entender nada y sin recordar nada.&lt;br /&gt;Hoy tendría que estar comprometido, dije enojado y casi a los alaridos. Roxana me esperaba vestida con una bata transparente en mi cuarto, indignado le grité que ninguna empleada mía iba a andar desnuda por la casa, como una gallina en celo. Estaba muy con metáforas de animales, pensé riendo, pero rogué que no hubiera echo por fuera. Roxana comenzó a llorar y quiso salir corriendo, pero la detuve. La tomé entre mis brazos, la besé en la frente y le pedí perdón. –Estoy en un mal día-, le susurré suavemente. Fue después de que le preguntara qué podía hacer para enmendar que me abrazó, me besó el cuello, lo la mejilla y finamente la boca. La dejé un segundo para cerrar la puerta, se recostó en la cama. Mientras me le acercaba, la imagen de mi Cordelia apareció en mi cabeza, su nombre salió de mi boca pero Roxana no llegó a escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba visiblemente agotado, sosegado por las virtuosas manos de tal dichosa jovencita. Ella dormía, yo a pesar de las pocas horas de sueños no podía hacerlo. Le envié un mensaje de texto a Cordelia. No respondió. Quería verla y así se lo hice saber. Me fui a mi salón para escribir, me conecté a internet y me encontré que las dos Marías y Anette me habían enviado mails. Las tres estaban indignadas pero sorprendidas y complacidas, aún así emocionada decía una de ellas, de que en realidad no fuera un primo o amigo. Serias las tres decían que me había comportado mal, pero que si quería un momento para charlar, un hombro para llorar mis penas por el amor no correspondido de Cordelia que las llame con urgencia que ellas estaban a mi disposición. Sonreí y divertido me puse a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde se hizo noche y el jueves, aunque algo fresco afuera lo pude llevar con agrado. Pensé en Roxana y si ella entendía que no había nada más que una cama en común, pensé en la Marías en su insistencia y en como Anette sobresaltaba que la había vuelto a sentir joven. Tan solo tiene treinta y siete años y sufre por la edad, como si tuviera cincuenta; -lo que puede la soledad- escribí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía dónde estaba o qué estaba haciendo Cordelia, mi Cordelia, pero cortaba cuando la llamaba, no respondía a los mensajes y cuando llamaba y hablaba con la tía Anette, esta me decía que quería verme, que me olvidara de una chiquilla malcriada.&lt;br /&gt;Las cosas habían cambiado, no sabía ya quien era ni cómo me veían. Seguramente yo tenía otra mirada distinta sobre ellas, sobre las Marías y sobre la tía. Nada era como antes y esa barrera se había roto una vez que me había acostado con cada una de ellas. Era inocente todavía con el corazón o un idiota, pensé. Inspirado y enamorado, le escribí dos cartas más a Cordelia, en cuanto pudiera iba a enviarlas a todas por correo. Ya no podía suponer, escribir sobre más supuestos o pensar en supuestos. Me sentía abatido, destrozado. El corazón gritaba una cosa, la cabeza otra y mi instinto animal otra. Roxana me llamó dulce por el teléfono de la habitación, me obligaba a volver. Aún tenía impregnado su olor en mi cuerpo. Ella tendría que darse cuenta que no es nada para mí, más que una placer de momento. Pero debería encontrar el momento de hacérselo saber o el momento de que alguien se lo comunicara. Llamé una vez más al celular de Cordelia, me emocioné un momento porque atendió, pero enseguida cortó. Le envié un mensaje, el cuarto, no lo respondió. Encendí mi pipa y salí un rato al jardín. Hacía frío. Le di varias pitadas y siendo ya casi las doce de la noche, volví con Roxana. Allí no encontraba a quien buscaba, pero sí lo que necesitaba.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-115460525013988187?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/115460525013988187/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=115460525013988187&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115460525013988187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115460525013988187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/08/03-de-agosto-le-escrib-tres-cartas-las.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-115448948521940287</id><published>2006-08-02T00:31:00.000-03:00</published><updated>2006-08-07T14:47:52.596-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;2 de Agosto&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Estaba decidido. Iría a hablar con Cordelia. Me acosté el martes cansado y sucio, muy sucio. Aún así estaba alegre. La naturaleza del hombre es lo más innegable. El instinto que los psicólogos niegan en llamar instinto, me dominó los últimos días en busca de placer, sólo placer. Aún así, en cada rostro, en cada mirada, gesto, sonrisa, pensamiento, estaba ella y sólo ella. Recordé como me enojé con una de las Marías cuando la llevaba de regreso a su casa que no podía dejar de hablarme de Cordelia, ya bastante tenía con que algunos gestos me la recordaran como para mortificarme con sus historias. Recuerdo haberle gritado. No dijo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sumergí hacia lo más profundo del abismo para buscarla, a pesar de que era&lt;br /&gt;peligroso, decidí saltar. Me encontré el miércoles a las 6 de la mañana en su puerta, como tantas otras veces, sentado en la parte de atrás de mi auto escondido detrás de los polarizados. Mi chofer no decía palabra, sólo se escuchaba el sonido del mate. La vi salir a mi Cordelia hacia una entrevista nueva de trabajo, así me lo había contado María. Eran las nueve y media de la mañana. Tenía hambre y estaba agotado. Mi chofer sin que mediara orden alguna comenzó a seguirla muy de lejos. Cordelia tomó un taxi. Llegando a Córdoba y Paraguay, quizás sin querer o a propósito, mi chofer chocó al taxi por detrás. El chofer indignado salió apresurado a pelearse, pero se detuvo cuando vio quien conducía lo superaba en estatura y peso.&lt;br /&gt;Coredelia reconoció el auto y se bajó, golpeó el vidrio donde yo estaba y lo bajé, le pregunté si quería que la lleve. –Chocaron el auto a propósito-, preguntó seria. -Para nada-, dije con una sonrisa. Cordelia se subió al auto y luego de que arreglaran trámites de seguro, obligándome a pagar por cualquier daño ocasionado, nos marchamos. Me dijo que tenía una entrevista de trabajo y estaba feliz por ello. Sin que terminara de contarme le dije que estaba enamorado de ella y que desde siempre lo había estado. -¿Desde siempre?-, preguntó sorprendida. Ya casi no dudaba de que no fuera el primo o amigo o algo de su ya conocido ogro con joroba, pero igual presentí que quería escucharlo por mí. –Yo soy-, dije inocente. Dejó de mirarme, miró hacia delante y levantó la voz para que el chofer se detuviera, salió corriendo del auto dando un fuerte golpe a la puerta. Caminó unos metros y se pedió entre la gente. Creo que luego ingresó a un edificio, no lo sé. No fuimos alejando lentamente, bocinazos de autos y colectivos sonaron por la mala maniobra de detención, gritos de insulto llegaron de un ciclista a quien casi pisamos. Regresé a casa y allí me senté a escribir. Mis dedos se sienten solos, pues son ellos quienes se aventuran a escribirle una carta de amor, mi corazón no tiene fuerzas para dictarle. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-115448948521940287?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/115448948521940287/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=115448948521940287&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115448948521940287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115448948521940287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/08/2-de-agosto-estaba-decidido.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-115435722041163292</id><published>2006-07-31T11:46:00.000-03:00</published><updated>2006-08-02T00:33:02.410-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;31 de Julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;La semana había sido a puro entrenamiento con Roxana. No hubo nada más que intentar o experimentar. Cuando se marchó, diciendo que debía atender unos asuntos, me sentí libre. Era otro, mucho más que otro. Era miles en uno.&lt;br /&gt;Escribí una carta de amor, expresé todo mi amor hacia mi Cordelia pero no puse que era para ella, se la enviaba a otra mujer, una desconocida a quien no le quise inventarle nombre. La anónima debía ser fuente de celo para todas las mujeres venideras, morirían por saber quien era y la envidia las comería poco a poco por no ser ellas las elegidas. La Anónima no existía, pero en mi carta se sentía que respiraba, sudaba y cantaba felizmente en un casano escondida de Buenos Aires. La Anónima no me amaba, no me quería; había rechazado varias veces mis proposiciones y por eso yo le escribía por última vez, rogándole, suplicándole que su belleza tenga piedad de mi sufrimiento.&lt;br /&gt;Al llegar a lo de la tía Annette, sabiendo que las Marías y mi Cordelia allí me esperaban, encendí mi pipa y caminé con la carta en el bolsillo palpándola de vez en cuando para asegurarme que allí estaba. Las cuatros mujeres, al abrir la puerta quedaron mudas, las había sorprendido mi nueva apariencia. Ya me habían visto, me conocían nuevo, pero no tan de cerca. Sudaron, se enamoraron y se indignaron por la insensatez de la Anónima pues no podían creer que no sintiera nada por mí. Aunque ellas pensaban que no era yo, sino el primo Eduardo. Rico comerciante de Córdoba que había venido a visitar a su familia y pasear por la Capital. Les seguí el juego, claro que lo hice, si ya no era más una persona, siquiera un hombre, al quien sólo conocían por sus charlas, sus consejos y su agradable compañía. Casi sin decir palabra, ingresé con una confianza que aún no me habían dado, pero que ya tenía y sin querer abusé al punto de casi descubrir mi verdadero yo. Fue mi Cordelia quien tuvo la primera expresión, -“...hay algo en tu mirada que me es muy familiar”-, dijo seria. Pero las Marías la callaron y comenzaron a reír a mi lado como hienas en celo.&lt;br /&gt;Claro, eso no era todo para quien apenas nacía. Ingresé pidiendo un consejo, presentándome rápidamente como primo de... y ellas así lo creyeron. Mostré la carta y les pregunté qué les parecía. Una a una fueron suspirando a medida que la leían, Anette se me acercó y me abrazó, las dos Marías la imitaron. Mi Cordelia suspiraba también, pero con recelo me miraba de lejos. No la invité siquiera con la mirada, ella no comprendió porqué la esquivaba.&lt;br /&gt;Rápida, una de las Marías me invitó a tomar algo, la tía Anette y la otra María se quedaron sin palabras, mi Cordelia siquiera prestó atención, ahora hacía el mismo juego. Me excusé con quien me había invitado, pero alegué que le debía una salida a la tía Anette. Esta abrió los ojos gigantes y sonriendo me tomó del brazo, empujó a su sobrina quien hubiera caído al suelo a no ser por una silla que la detuvo, quedando torpemente tambaleándose. Ninguna la ayuda a reincorporarse. Mi Cordelia se marchó de la cocina y no volví a verla. Las dos Marías me hicieron prometerles que las llevaría una noche a comer mientras la tía Anette, corría a vestirse con sus ropajes burlescos para tomar un copetín en algún lugar de Puerto Madero.&lt;br /&gt;Todo seguía su curso, jamás tan cerca y al mismo tiempo tan lejos de mi Cordelia. Tenía ganas de disfrutar, de vivir, de aventurarme a la carne que se asaba tierna en la parrilla. Recién comenzaban a arder las primeras brazas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-115435722041163292?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/115435722041163292/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=115435722041163292&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115435722041163292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115435722041163292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/07/31-de-julio-la-semana-haba-sido-puro.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-115368854533021406</id><published>2006-07-23T18:00:00.000-03:00</published><updated>2006-07-24T02:30:38.640-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;23 de Julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Era la misma hora de siempre cuando sonó el despertador y mi sirvienta me trajo las pastillas para los dolores de espalda, calmante para el brazo, sedantes para las piernas y cremas para el brazo inválido. Prendió la luz, me despertó pues no había escuchado el despertador y posó la bandeja sobre el borde de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roxana es una mujer bella, simpática y muy amable. Me molesta mucho llamarla o apodarla “sirvienta”, “empleada” o “personal doméstico”. Esos horribles títulos siempre me exasperaron. Con ella tengo un trato muy especial, muy personal. Es más una amiga que una persona que trabaja para mi e incluso la considero y, se lo he dicho, como familia. Roxana estuvo casada cinco años con un hombre que sólo conoció por internet, tres meses después de comunicarse por programas de tecleado directo, se conocieron personalmente y salieron juntos un mes. Tiempo después él se marchó a vivir a España y la convenció de que ella lo acompañara. Le envió un pasaje y Roxana viajó con sólo veinte años hacia un desconocido barrio madrileño. Desde un primer momento ella sintió que no todo iba bien, algo fallaba, pero aún así persistió en la relación. Puso su esfuerzo, sus ganas y todo su vida en un hombre del que poco sabía. Año después de vivir juntos, una noche de mucho frío, él llegó borracho y comenzó a insultarla. Nunca llegó a pegarle, pero a partir de ese entonces, sin motivo aparente, sobrio o borracho faltaba oportunidad de denigrarla verbalmente. Roxana regresó a la Argentina. Meses más tarde, él comenzó a buscarla nuevamente, la llamaba, le escribía cartas, le prometía que cambiaría, le comentó de un curso para contener la violencia, otro adicciones y le mostró un futuro divino y mágico del que ella se sintió parte. La joven, hija única y mujer de pocos noviazgos, marchó de regreso a España.&lt;br /&gt;La tranquilidad en la convivencia duró poco, tan sólo veinte días después de llegar, durante la tarde él llegó borracho y quiso abusarla; unos vecinos corrieron en su ayuda y lo golpearon hasta dejarlo moribundo. Por lástima, se quedó a cuidarlo en el hospital hasta que las heridas sanaron. Él le volvió a prometer un cambio y así fue durante dos años. En ese período de casaron, se mudaron un departamento más chico pero mejor ubicado y hablaron de hijos y posibilidades de viajes por Europa como luna de miel. La verdad fue que debieron seguir trabajando, ella en una fábrica de almohadas y él en un locutorio. La tranquilidad en la relación duró un largo tiempo debido a que poco se cruzaban y cuando lo hacían estaban muy cansados los dos como para discutir. Una mañana, mientras Roxana se cambiaba para irse a trabajar y él se quedaba en la cama porque tenía franco, sin querer la joven tiró del baño un caro perfume que tiempo atrás para un cumpleaños su nuevo esposo le había regalado. Enfadado, colérico, abstraído, inhumano, se levantó y comenzó a romper todo mientras la insultaba diciéndole que era torpe y holgazana, que su comida era un asco, que todo lo que hacía la repugnaba, que ella ya no le excitaba y que detestaba su presencia. Como pudo Roxana salió y se marchó a vivir a la casa de una compañera de trabajo, cuando consiguió la plata compró el pasaje y sin avisar a nadie regresó a Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo la conocí pues se sentó a mi lado en el avión de regreso. Cada tanto, para distraerme y conocer gente tomo un avión en clase turista si se da la oportunidad converso con algunos pasajeros. Ella se sentó en el asiento 31, yo estaba junto a la ventanilla. Al verla llorar, nerviosa y molesta por todo, le cedí mi asiento alegando que tendría que levantarme muy seguido y debido a mi detestable movilidad, la entorpecería una y otra vez. Accedió y poco más animada conversó sobre su ansia de volver y de todo lo que extrañaba. No dijo una sola palabra de porqué lloraba y tampoco me pareció preguntar. Sonrió cuando le dije que España no se desasía de una inmigrante ilegal, sino que Argentina recuperaba prestigio femenino.&lt;br /&gt;En ese entonces tenía el rostro más caído y estaba más obeso, pero no le importó eso a ella, quien me vio como un amigo al instante. No volví a verla por unos tres meses y fue de casualidad que al cruzarla mientras caminaba por Florida que se me acercó a saludarme y me invitó a tomar un café. Me contó que andaba buscando trabajo ya que quería comenzar a estudiar alguna carrera. Fue en ese instante que le propuse trabajar ayudándome en los quehaceres de la casa, le comenté que lo único malo era que debería vivir allí y que tenía que usar uniforme. Estalló de felicidad y desde ese entonces, esto hace más de cuatro años vive en una casa anexada a la mía y trabaja como parte de la servidumbre. Es con quien más converso y sabe mis más íntimos pensamientos sobre Cordelia. Muchas veces creo que Roxana le tiene un poco de envidia por comentarios que hace, incluso me da la sensación de que por momentos añora nuestros desayunos en el jardín de invierno ubicado en el centro de la casa o de las salidas al teatro los fines de semana. Me lastima y siempre se lo digo, que una mujer tan bella no pueda conocer un joven que la enamore. Pero sé del feo trauma que aún tiene en su corazón y su cabeza por los sufrido esos años en España.&lt;br /&gt;Lo que no estaba enterada Roxana, fue que mi viaje se debió no para negocios sino por la operación. Ya no necesitaba todas esas pastillas, ninguna de ellas. Siquiera las cremas. Estaba aún acurrucado en la cama cuando Roxana vino y me movió varias veces para despertarme. Todavía no me acostumbraba a mi nueva estatura, mi nuevo porte, mi nueva imagen, a nada. Cuando me levanté, la joven se quedó mirándome anonadada como me estiraba y parado llegaba a medir uno ochenta. Ahora la sobrepasaba completamente. Me reconoció enseguida por un tatuaje que ella me obligó a hacerme en brazo antes inválido, y porque según me contó luego, mantenía la misma alegre sonrisa de siempre.&lt;br /&gt;Conversamos largas horas y un efecto extraño le produjo mi imagen que no me dejaba marcharme. Estaba flaco y con evidente falta de color en la piel. Me insistía para que nos hagamos una escapada hacia algún lugar con playa para tomar sol, pero en ese momento, como todos los anteriores pensaba sólo en mi Cordelia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roxana esa mañana estaba distinta, nerviosa, excitada y torpe. Olvidaba las cosas, se le caían, preparó el desayuno tres veces, ordenó el jardín de invierno de cinco maneras distintas antes de dejarlo listo para desayunar. Cambió las sabanas de la cama y luego las volvió a cambiar por las que estaban sucias. Se me acercaba, me miraba fijo, me hablaba entrecortada; no llegaba a entenderle nada. asustado me escondí en mi salón y me dediqué a escribir. Pensé mucho en ella esta mañana por eso le dediqué largos párrafos.&lt;br /&gt;Temo que se esté entusiasmando con mi nueva figura, quizás tendré que hablarlo pues no me gustaría verla sufrir otra vez y menos por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí la puerta varias veces y supe que era Roxana, me trajo un té y galletitas dulces. Miré la hora y me sorprendió que eran pasadas las seis de la tarde. No respondí a la puerta pero sí tomé la bandeja cuando ella se fue. Hasta ahora y eso ella lo sabía, no había ningún cambio anormal en mi comportamiento. Alegre pero distante, cordial pero no demasiado, amistoso pero no apegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cordelia llamó por teléfono a las ocho de la noche, me contaba que había visto mi auto por el barrio pero con un hombre diferente viajando en él. Me dijo que le pareció muy guapo y nerviosa y tartamudeando me preguntó si se lo podía presentar. Me sentí raro al decirle que sí, que haría lo posible por presentarle a mi primo. Emocionada gritó por el teléfono aturdiéndome, de fondo se escucharon a las Marías también gritar emocionadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé pensativo, intentando reconstruir el día y los efectos de mi nueva imagen. Un hilo malvado comenzó a tejer una telaraña de ideas en mi cabeza construyendo un red lo suficientemente grande para atraer la mayor cantidad de moscas. Me sentí misógino como así me habían descripto alguna vez y me negué a aceptarlo. Me sentí voraz y excitado como un animal. Me sentí un niño pequeño, feliz por descubrir algo nuevo para cometer una maldad. Estaba comenzando a poseerme. Un rompecabezas infinito se unía solo y la imagen que se formaba me comenzaba a embelezar. Ya no pensaba en Cordelia, recordé por algún motivo a la solterona tía Anette, que bien parecida era. Recordé a las Marías y su vida libertina, luego imágenes de Roxana y varias mujeres que alguna vez había conocido y se sentían atraídas por mis conversaciones aparecieron unas tras otra en un segundo. Miré la agenda telefónica y cuando la estaba por tomar escuché la puerta. Roxana me llamaba preguntando si necesitaba algo. Sonreí endemoniado, preso de una idea que golpeó mi cabeza y dejó una herida abierta que no dolía, sino que me poseía y me hacía más fuerte. Abrí la puerta de un golpe y la encontré a Roxana sin uniforme, vestía con ropa elegante. Nos miramos largos segundos, ninguno de los dos dijo nada; sólo respirábamos. En ese instante Roxana dejó de ser metafórica y simbólica familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tomé del brazo, luego con la otra mano le rodee la cintura y la acerqué hacia mi. -¡¡Finalmente!!-, grité para mis adentros, -¡¡siento el contacto de unos suaves labios!!-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el resto del día me olvidé del mundo. En algún momento despertaré y será otro día.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-115368854533021406?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/115368854533021406/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=115368854533021406&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115368854533021406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115368854533021406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/07/23-de-julioera-la-misma-hora-de.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-115193839744948642</id><published>2006-07-03T11:52:00.000-03:00</published><updated>2006-07-04T22:27:41.933-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;3 de Julio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El tiempo es el único factor incriminante en mi vida, nada de lo que haga o termine haciendo puede llegar a tener un sentido concreto si no es para y por mi Cordelia. La decisiones tomadas en los últimos meses no alentaron más que a cambios concretos que en otra ocasión no hubiera tenido la fuerza para realizar. La franca necesidad de un amor y el encontrarlo en tan bella mujer, renovaron con inquisidora alegría una vida vacía y oscura.&lt;br /&gt;Sabiéndome solitario me encaminé hacia la única dirección que el destino me había llevado, el largo adiós a un cuerpo horroroso trajeron una sensación de nostalgia. No sé por qué, quizás porque ya me había acostumbrado a él, pero aún así deseaba el cambio.&lt;br /&gt;Por un momento se me ocurrió conseguirle una pareja a mi Cordelia, que la cuide pero que no la enamore. Confiarle un especie de guardaespaldas que a la vez me informara qué iba sucediendo en los días de mi ausencia. A ella y a la tía le comenté que me iba de viaje de negocios, me ausentaba para expandir mis mercados al mundo europeo.&lt;br /&gt;Cordelia me regaló una cadenita de plata con una medallita de la Virgen de Luján. La conservé aún durante la operación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La operación no fue fácil según los médicos, y tuvo más de experimento que otra cosa. Quitaron mi joroba, acomodaron y corrigieron mis huesos, para que no tenga más una inclinación hacia el costado. Dieron vida a mi brazo inmóvil y me recomendaron largos años de terapia para los músculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté el domingo dos julio, Francia entera festejaba la llegada a la semifinal del Mundial de Alemania. Le ganaron a Brasil por uno a cero y Zidane había jugado uno de sus mejores partidos. Festejé con más énfasis la caída de Inglaterra, hasta que me contaron que también la Argentina había caído en octavos con el local. Nada quitó mi alegría de saberme distinto, de la imagen que tendría mi Cordelia al verme distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, tiene que creer que aún en lo común puede esconderse lo sorprendente. Es la regla de todo lo atrayente. Pero me da miedo porque voy a ser más sorprendente que común, una vez que salga de aquí, que recobre mis fuerzas, que pueda caminar por las calles Buenos Aires. La calle Florida me extraña y qué decir de Pizza Ugis, ahí en Pelegrini, ya me preparan una pizza entera cuando me ven llegar. El invierno debe estar en su apogeo, pero triste imagino una Argentina repleta de frases, de análisis, de deducciones, de posibilidades, de especulaciones con respecto al mundial. –Es increíble como decae el ánimo en masa por un partido-; bellísimo como cuando gana un simple partido. Como extraño mi país, mis lugares, mi mapa, mi clima, mis paisajes, mis... mentira, extraño a mi Cordelia. Sólo a mi niña de colores, con su sonrisa amplia y su alegría que contagia. A mi musa, a vos.&lt;br /&gt;El médico me dice que pronto saldré, pero que tendré que andar unos días con silla de ruedas. Mando a mis sirvientes a comprar una, mientras termino estas líneas. Pienso. Me detengo. Me pregunto. Sueño. Me emociono. Sonrío solo. Me entristezco. Me alegro... todo el tiempo me alegro al recodarla. –¿Cómo puede una simple alma ser herramienta de tanto cambio?-.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-115193839744948642?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/115193839744948642/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=115193839744948642&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115193839744948642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/115193839744948642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/07/3-de-julio-el-tiempo-es-el-nico-factor.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114963595862376537</id><published>2006-06-06T20:18:00.000-03:00</published><updated>2006-06-15T18:06:08.426-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;7 de Junio&lt;/strong&gt;  - &lt;strong&gt;Miércoles&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del aeropuerto de Francia me llevaron directo al hospital, no tuve que esperar mucho ya que mi chofer, y el resto de mis sirvientes habían llegado mucho antes. Recostado aún sosteniendo la computadora, escribí las últimas frases que recordé de un viejo libro antes de que me sedaran.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Por lo general, las mujeres se burlan de los tímidos, pero los aman en secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo ganas de tomarle la mano y de abrazar a mi amada muchacha para que nadie se la lleve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cordelia tiene una femineidad pura y exigente, como para que todos la pretenda, y no puede dejar de parecerle irritante mi forma de actuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella tiene una fuerza rejuvenecedora que no poseen las brisas mañaneras, ni los vientos, ni las olas del mar, ni el vino ardiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hay noches en que necesito expresar mi amor, me visto y voy hasta su casa. Vago como un duende bajo su ventana, ella está ahí y es observada por la persona de quien menos creería que pudiera hacerlo. Allí olvido todo: planes, ataques, conjeturas; dejo la razón y tengo suspiros incontenibles al sufrir angustiosamente, abatido por el esquema de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posesión de Cordelia no tiene que aparecer como algo que pese sobre mí como una carga.&lt;br /&gt;A mi mujer yo debo sentirla liviana al sostenerla en los brazos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;-------------------&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Lunes &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;5 de Junio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Era el primer día de encierro dentro de mi avión privado, viajé solo, sin compañía de sirvientes. Ellos viajarían en vuelo regular, primera clase, pero no conmigo. Necesita soledad, amplia soledad. El paso era grande, la vida también lo era, pero tan pequeña cuando el techo de casa se derrumba y no hay nadie con lo ayude a sostenerlo.&lt;br /&gt;Me habían dado las primeras imágenes de cómo sería después de la operación, había mucho que corregir, mucho que retocar, nada imposible.Me alegré de saber que sería distinto, sería para ella distinto. Me enamoré de mi propio rostro, mi nuevo rostro y mi nuevo porte; que aún no eran míos. Decidí dormir y para ello tomé unas pastillas, estaba demasiado emocionado y no lograba cerrar un ojo. Mi último recuero fue la imagen de Cordelia abrazando y besando al nuevo Yo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114963595862376537?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114963595862376537/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114963595862376537&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114963595862376537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114963595862376537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/06/7-de-junio-mircoles-del-aeropuerto-de.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114936120901103705</id><published>2006-06-03T15:59:00.000-03:00</published><updated>2006-06-06T20:20:11.653-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;3 de Junio&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;            Hoy vi a Cordelia con las dos María salir de un negocio de prendas masculinas, no logré hacer ninguna especulación coherente, más allá de que estarían comprando algo para el día del padre. Viéndola caminar la sentí mía pero en realidad no. –Pronto- pensé, -pronto-. Me sorprendió lo alegre y divertida que era con sus primas, reía mucho, saltaba, se abrazaba feliz con una de ellas hasta llegaron a jugar a las carreras hasta la parada de un colectivo que estaba a tan sólo diez metros. Había una nueva Cordelia, no tan cerrada, escondida en su mundo, era una chica alegre, con una sonrisa que despertaba y quitaba la tristeza del alma.&lt;br /&gt;Me enamoré otra vez de mi Cordelia, mi corazón palpitó emocionado y mis ojos se adueñaron de esa imagen de niña sonriente, alegre y divertida. Ya no era Cordelia, la sobrina de Annette, la prima de las María’s, era Cordelia, mi Cordelia.&lt;br /&gt;-El paso a la obsesión es muy pequeño-, me dije sincero. Pero que bella obsesión era, susurré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114936120901103705?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114936120901103705/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114936120901103705&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114936120901103705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114936120901103705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/06/3-de-junio-hoy-vi-cordelia-con-las-dos.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114928139720507802</id><published>2006-06-02T17:49:00.000-03:00</published><updated>2006-06-06T20:18:22.333-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;2 de Junio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué hay mujeres que creen que uno debe ser obligadamente caballero? Algunas no están en condiciones de exigir nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Fui a casa de Annette, sabiendo que ella madrugaba le llevé churros con dulce de leche y el diario. Agradecida y emocionada me ofreció mates, acepté complacido. Yo sabía que todos los viernes Cordelia llegaba a las diez de la mañana a lo de su tía para ayudar con algunas compras. Así fue. La niña llegó muy puntal, dejó la campera en el living y entró a la cocina sacándose la bufanda y lo guantes. Se sorprendió al verme pero fue cordial y sincero su saludo, alegre le hice un comentario burlón pero discreto sobre la bufanda con dibujos de Frutillitas que traía puesto. Sonrió y divertida me colocó por detrás la prenda cubriendo mi cuello. Me sentí emocionado, Annette también rió contenta. Ella se fue de la cocina, luego volvió con una hoja y una lapicera. Abrió la heladera y comenzó a hacer una lista de los comestibles que hacían falta.&lt;br /&gt;Con la tía Annette continuamos hablando sobre la política económica implementada por Lavagna y Micelli, Cordelia quiso cambiar el tema haciendo chistes sobre nombres o frases que decíamos, pero ninguno de los dos le prestó atención. Indignada se marchó  arrojando el papel y la lapicera en la mesa.&lt;br /&gt;Dos horas más tarde, cuando terminamos con Annette de charlar sobre temas de actualidad, repasando todo el diario, me marché. Cordelia estaba en el living dibujando cuando pasamos hacia la puerta de entrada, saludé casi ignorándola y dando por terminada una charla aburrida sobre la falta de seguridad en las calles, me marché contento.&lt;br /&gt;Cordelia se levantó y se acercó a la puerta también a despedirme, no la miré a ella cuando realicé el último saludo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114928139720507802?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114928139720507802/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114928139720507802&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114928139720507802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114928139720507802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/06/2-de-junio-por-qu-hay-mujeres-que.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114900110937933214</id><published>2006-05-30T11:58:00.000-03:00</published><updated>2006-05-30T11:58:29.380-03:00</updated><title type='text'>próxima publicación</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;2 de junio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114900110937933214?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114900110937933214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114900110937933214&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114900110937933214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114900110937933214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/prxima-publicacin_30.html' title='próxima publicación'/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114900108124518763</id><published>2006-05-30T11:57:00.000-03:00</published><updated>2006-05-30T16:44:18.300-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;30 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos por caminos que nos cruzan en todos lados. Hoy la vi cinco veces, todas ellas pasé de largo saludándola amablemente. Ella también así lo hizo. En ninguna me detuve a conversar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí temprano del hospital, a las ocho de la mañana estaba en casa. Fue sólo rutina con mi médico personal que andaba de turno. En junio, me dijo, debo viajar a Francia para las primeras operaciones y de allí a Estados Unidos para las siguientes. Todo en un mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cordelia sonrió extrañada la última vez que nos cruzamos, no le devolví la sonrisa sí el saludo. Sé que giró varias veces para mirar mientras nos alejábamos, yo no lo hice. Ahora debe pensar que ando persiguiéndola, acechándola, lo cual es cierto pero debe pensar que tengo negocios de un lado al otro de la ciudad. Que voy y vengo haciendo trámites innecesarios pero importantes para mi trabajo. Mi problema es que siempre fui más pasional que mentiroso, lo cual perjudica mi idea de mentira. Si frente falsa historia me encuentro, mi rostro solo delata la verdad. No sé mentir, pues jamás he tenido que hacerlo, ahora que la inimaginable belleza de un corazón de niña me persigue en cada rincón, no sé como comportarme y busco tan sólo su presencia para martirizar mi dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé a imaginar el tipo de hombre con quien debería estar mi Cordelia, envuelto en mis propios pensamientos me enojé conmigo mismo, rompí una taza con café al encontrarme siempre con la imagen de jóvenes atletas como candidatos primarios. Ya se me había cruzado ese pensamiento, esa fogosa idea, pero jamás la había aceptado. Si ese era el hombre que ella quería, así me iría a transformar. -Yo seré ese hombre-, dije enojado. -¡¡Yo, y ningún otro!!-, acoté entre dientes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;La noche llegó como llega todos los días, me recosté unos segundos en el sillón, observando la computadora encendida, con el texto escrito y pensé en lo de siempre. “Nada me produce más dolor que saberme hijo de letras y no de amores”.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114900108124518763?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114900108124518763/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114900108124518763&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114900108124518763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114900108124518763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/30-de-mayo-vamos-por-caminos-que-nos.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114869924365137214</id><published>2006-05-27T00:05:00.000-03:00</published><updated>2006-05-27T00:07:23.663-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;27 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Cordelia es dulce, tierna, una niña interesante, con pequeñas alas que le van creciendo en su espalda. Amo a las mujeres sencillas, me enamoran, porque no gritan en la calle, no se lucen con su presencia, no exigen que las vean y siquiera piden más de lo que ofrecen. Es ella, su ángel y nadie más. Usa celular, la he visto con uno una tarde que vi llegar a la casa de Annette. Conversaba con su tía sobre religión, sobre el arte de época y sobre la Nada. Ella llegó como llegan los ángeles y se sentó a mi lado. No le presté atención si bien la saludé con amabilidad. Vi que dejó su celular en la mesa y esperó a que Annette le sirviera un mate. –Qué solitaria eres solitaria Cordelia-, dije para mis adentros mientras hablaba de una pintura que había visto en una galería y que no recordaba el nombre del pintor.&lt;br /&gt;-¿En dónde radica la belleza suprema de la mujer cuando está sola, cuando desea estar sola y cuando no espera nada más que su sola soledad?... En ella, en todo eso y en más-. Me cautiva la mirada, sus ojos, su sonrisa, su sincera alegría. Todo.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;            Hoy se quedó más tiempo de lo habitual, le gustó la charla sobre el arte y sobre pinturas antiguas. Hoy habló, sonrió, se divirtió como no la había visto su tía Annette en mucho tiempo. Así se lo hizo saber. -¡Cuánta alegría!-, le comentó sincera. Cordelia no dijo nada, tomó un último mate y se marchó. Las Marías habían llegado y con ellas se iban de paseo.&lt;br /&gt;La saludé muy poco amable y se dio cuenta de ello, se fue sorprendida. Annette también sintió el cambio brusco en el saludo, -¿Te cae mal mi sobrina?-. Para nada, pensé para mis adentros, la quiero como nunca quise a una mujer. La quiero y su belleza está tan inalcanzable a la mía que daré mi fortuna para transformarme y estar a su altura. Le sonreí ante su impaciencia, tomé le mate que me sirvió y le dije, -Para nada Annette, tienes una sobrina muy inteligente y muy bella-.&lt;br /&gt;             Mañana era mi primer día en el hospital, según dijo el médico era sólo un chequeo de rutina y análisis. Pero igual debía estar todo el sábado internado y parte del domingo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114869924365137214?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114869924365137214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114869924365137214&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114869924365137214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114869924365137214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/27-de-mayo-cordelia-es-dulce-tierna_27.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114842939714741071</id><published>2006-05-23T21:09:00.000-03:00</published><updated>2006-05-25T10:32:07.180-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;23 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Annette habla poco de Cordelia y no logro que ella me cuenta más de su vida, de sus actividades. Poco la encuentro y poco la veo, porque poco aparece. Desearía encontrar la manera de hacerla hablar, pero sólo tienes historias aburridas de aventuras que realizó seguramente por la mitad o en las que jamás estuvo. Lo poco que pudo agregar a aquellos datos interesantes hace tiempo, fue que Cordelia ha llorado mucho en su niñez y ahora tiene el corazón sellado, oculto detrás de una gran muralla. Habla poco de hombres y poco de acepta que inviten, que la quieran.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;No te preocupes niña, que yo seré quien rompa esa enorme pared... pronto.&lt;br /&gt;Apagué la computadora, miré el calendario de la agenda fijo y abstraído de todo, tenía la fecha de la primera operación. Le hice un círculo al escrito y sonreí contento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114842939714741071?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114842939714741071/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114842939714741071&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114842939714741071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114842939714741071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/23-de-mayo-annette-habla-poco-de.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114826699799530265</id><published>2006-05-22T00:02:00.000-03:00</published><updated>2006-05-22T00:03:18.006-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;22 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estuve en casa de Annette, conversamos sobre nada en especial y por primera vez se sintió a gusto con mi presencia. Ella era una rica solterona, pero resguardaba su intimidad y más aún sus sentimientos. No se permitía ser querida y menos ella querer. La habían lastimado en su juventud y había sellado las puertas de la primavera.&lt;br /&gt;No fue antes del segundo termo de mate que llegaron las dos sobrinas de sangre y la adoptiva. Las Marías estaban siempre alegres pero mi sola presencia las irritaba. Me cuestionaban siempre los porqué de mi visita y más aún a Annette el porque de nuestras charlas. Observé a Cordelia solo un segundo y ella no pareció estar interesada en las criticas y comentarios, se mantuvo al margen sólo mirando y sus primas y luego a su tía mientras discutían.&lt;br /&gt;Cordelia Wahl sonrió galante al sentirse observada y me saludó cordial, las primas reprocharon el gesto y se la llevaron. Minutos después que se fueron me excusé con Annette y me marché, me pidió disculpas y me exigió mi compañía para otra ronda de mates. Le prometía que volvería.&lt;br /&gt;Mi fiel chofer me esperaba con la puerta abierta, subí y buscamos a las jóvenes. Al cruzarlas hice al chofer estacionar frente a un video club gigante pintado casi todo de azul. Ellas entraron detrás. No les presté atención y me dediqué a comprar varias películas en dvd, pagué y me fui. Me vieron partir y las saludé con un gesto indiferente. Cordelia algo preguntó, pero seguí de largo, subí al auto y me fui. Sé que otro día volveré a verla.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114826699799530265?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114826699799530265/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114826699799530265&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114826699799530265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114826699799530265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/22-de-mayo-hoy-estuve-en-casa-de.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114822552575843138</id><published>2006-05-21T12:30:00.000-03:00</published><updated>2006-05-21T12:32:05.760-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;21 de Mayo&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Me he enterado que tu padre era un capitán de la marina y tu apellido es Wahl, que tu madre falleció cuando niñas aún eras y que vives sola y no con tu tía como en un momento creí deducir. Querida Coradelia, espérame, pronto sabrás quien soy realmente o en quien me he convertido.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;20 de Mayo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Realicé los primeros estudios, todo está listo y todo es posible. Nada es imposible...&lt;br /&gt;Caminar por los pasillos de un clínicas u hospitales siempre me trae escalofríos, pero con el simple hecho de recordarte, me olvido de dolor, de sufrimiento, del tiempo de mi.&lt;br /&gt;Cordelia, el médico dice que no será difícil acomodar mi joroba y volver a la vida mi brazo, será difícil enderezar mi cuerpo. Lucharé por eso y te nombraré para que me des fuerzas. Por ahora sólo debo decirte que por ahora debo esperar al mes adecuado para comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te he seguido por caminos varios y te he visto dulce cargando una bolsa de pan. Entraste a un departamento no más grande que mi auto y te has divertido de noche con ambas Marías. La película estuvo linda Cordelia, pero porqué hablaban tanto en el cine, sabes que no deben hacerlo, molestan a los demás. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114822552575843138?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114822552575843138/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114822552575843138&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114822552575843138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114822552575843138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/21-de-mayo-me-he-enterado-que-tu-padre.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114808877692019535</id><published>2006-05-19T22:32:00.000-03:00</published><updated>2006-05-21T12:30:24.046-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;19 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;    Cordelia, te nombro en voz alta tantas veces como mi corazón emocionado te clama en la oscuridad de una mañana fría y nublada, de persianas cerradas, de dedos congelados y de decisiones necesarias. Te he visto luego de varios días y te vuelvo a ver porque así te busqué mientras caminabas divertida con tus primas.&lt;br /&gt;             &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Sé de miradas, sé de escritos, de palabras que vienen y se van, de frases que se dicen y repiten y se olvidan porque el viento es más terco que el mismo amor que siento. El destino está escrito pero me exige que pelee más de lo que alguna vez sentí.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114808877692019535?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114808877692019535/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114808877692019535&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114808877692019535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114808877692019535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/19-de-mayo-cordelia-te-nombro-en-voz.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114782823011273490</id><published>2006-05-16T22:10:00.000-03:00</published><updated>2006-05-18T01:10:51.090-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;16 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;            Alguien escribió un libro titulado “El arte de amar” y sé que lo he leído y si lo busco con ganas se que lo tengo en mi biblioteca. Pero no tenía ganas. El sólo tener en mi cabeza las dos palabras más emblemáticas de mi vida, me producía escalofríos en todo el cuerpo. No recordé ningún pasaje a pesar que estuve intentando recordar de qué hablaba durante casi un hora. En vano no fueron perdidos esos minutos porque descubrí en un viejo libro una bella poesía que transcribo en mi libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Dejaré un día la ciudad.&lt;br /&gt;Alegre cantaré desde el balcón dos sonetos&lt;br /&gt;antes de marcharme.&lt;br /&gt;Escribiré dos poesías en el tren,&lt;br /&gt;Sobre ilustres transeúntes que divagan por los rincones.&lt;br /&gt;Rezaré dos veces por todos.&lt;br /&gt;Lloraré el resto del viaje porque no te tengo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Tomé el teléfono y sin importarme la hora desperté a mi médico personal, -quiero ir al quirófano-, dije sereno. Una voz pesada y poco interesante insultó el momento, gritó palabras incoherentes al tubo y luego colgó. Volví a llamar a los cinco minutos, -quiero ir al quirófano-. La voz ahora más calma, pero con el mismo tono duro e inexpresivo dijo: -mañana hablamos, ahora es muy tarde o temprano...-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Colgué y emocionado corrí como pude por la habitación. Intenté bailar pero no creo haberlo logrado. Me fui a dormir emocionado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114782823011273490?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114782823011273490/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114782823011273490&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114782823011273490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114782823011273490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/16-de-mayo-alguien-escribi-un-libro.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114773912255635262</id><published>2006-05-15T21:24:00.000-03:00</published><updated>2006-05-18T01:09:30.473-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;15 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:85%;"&gt;El quince no era un día de película, era un día de fiesta de gala. Asistí vestido como el protocolo lo exige y deslumbré a pesar de mi raída presencia junto a mi cómico andar, las miradas se posaron en quien escribe pero entre mucho barullo y poco ruido busqué lo no encontrable y hallé lo no deseado. Las dos Marías y la Tía Annette caminaban por los pasillos de la mansión de Agus-Agus. Rieron al verme, yo contemplé a lo lejos sus carcajadas y cuando pensaba en hacerlas echar de la fiesta, se acercaron a saludar muy cordiales.&lt;br /&gt;Annette sonrió toda la noche a cuanto hombre cruzaba cercana a ella, no habló con ninguno y sólo el mozo le preguntó si quería algo para tomar. Estuvo sentada casi toda la noche junto una columna donde miraba casi de reojo la pista de baila y el área donde estaban las mesas. Las dos Marías bailaron con dos gerentes pero regresaron a sentarse con su tía querida. Con ella se marcharon llegada la madrugada. Yo me fui minutos después, siempre en espera de su llegada; jamás lo hizo. Recorrí las calles en mi limosina con el corazón entristecido, sabiendo en la ridiculez de mi dolor oculté mi rostros cuando algunas lágrimas se asomaban tímidas. ¿Quién dijo que debería estar en la fiesta?, me pregunté confundido y me acoté en pensamientos, ¿Por qué la espero? Decidí regresar a casa. El escribir cada día me trae menos placer, fueron mis primeras líneas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114773912255635262?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114773912255635262/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114773912255635262&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114773912255635262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114773912255635262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/15-de-mayo-el-quince-no-era-un-da-de.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114747958290289804</id><published>2006-05-12T21:19:00.000-03:00</published><updated>2006-05-12T23:41:21.703-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;12 de Mayo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Claro que te vi, que te perseguí, que te silbé, te grité, te llamé la atención, fui yo, claro que fui yo ¿Quién otro? ¿Tienes otro? ¿Conoces a alguien más que te grita, llama, aclama y busca como Yo?&lt;br /&gt;¿Cómo mi conductor no se percató de eso? Nada me informaron de ese detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Recorrí los pasillos y galerías de un corazón perdido en la melancolía de un misterio nada nuevo para el hombre. Me sumergí en lo hondo de una copa de vino tinto sintiendo la obligada necesidad de poseerte más allá del amor.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;Te vi corriendo bajo una lluvia intensa. Obligué a mi chofer pasar por donde te paraste y salpicarte con el agua que se acumula junto al cordón de la vereda. No conociste mi auto porque lo cambié.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora son las dos de la mañana, sólo me encuentro pensando. Te quiero. Sí. te quiero como nadie lo sabe y sólo mis pensamientos se agrupan danzando canciones para recordarte. He formando un crucigrama con tu nombre, y he enviado a imprimir una gigantografía de ti sonriendo bajo la lluvia. Insano, gritó una cocinera y la eché.&lt;br /&gt;¿Qué sabe ella del amor? ¿Qué sabe ella de estar enamorado?, “vieja chusma y metiche”, le grité indignado mientras se iba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Ese día bajo la lluvia volví a verte antes de que ingresaras a tu casa, al fin te he visto un momento. Deliciosa criatura de ensueño, que los mares han sido injustos al evaporarse y las nubes mojarte con su fría agua cristalina. ¡¡Búscame!!, aunque sea sólo para saludarme, para insultarme. Para algo. Quiero ser tuyo, quiero estar en tus labios, en tus pensamientos. Quiero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Hay días que no soy yo. Hay días que soy alguien más. Me disculpo, pero... búscame.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114747958290289804?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114747958290289804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114747958290289804&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114747958290289804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114747958290289804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/12-de-mayo-claro-que-te-vi-que-te.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114690043884429644</id><published>2006-05-06T04:26:00.000-03:00</published><updated>2006-05-06T05:08:40.443-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;6 de Mayo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Soy un cobarde interrogante de una sociedad machista que no tiene más que un solo defecto, ser cobarde. Si bien es por su culpa que por primera vez me esté planteando la ética de mi figura, es por falta de una glándula que segrega líquidos a unas neuronas pensantes que jamás eh caminado más allá de peligro que no resultara peligroso para mi propia salud.&lt;br /&gt;Ella no llevaba una capa verde ni vestidos verdes, llevaba quizás una pulserita verde, no lo sabía.&lt;br /&gt;Recorrí varios boliches, clubes nocturnos, bares, cabaret, entre otros para intentar hallarla. Nada.&lt;br /&gt;Visité bares de estación, puestos de panchos, bancos, salas de chat, locutorios, tiendas de ropa... nada. Me sentí levemente contento, porque una mujer que anda en lugares así, no me daría ni la hora. Aún así, fue leve la alegría. Me adentré en la terrible sensación de que jamás la vería, que debía tomar coraje y visitarla con la excusa de saludar a su tía. No junté valor, y no sabía dónde hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;             Al igual de quien me copio, detesto los &lt;em&gt;“tal vez”&lt;/em&gt; y me sumerjo sólo en la posibilidad de un &lt;em&gt;“quizás”.&lt;/em&gt; Faltando poco y nada para otro día menos iluminado y más frío, pensando en la laboriosa tentación de gastar dinero para una operación, pienso en unos principios que tenía y que finalmente corromperé para sentir que pertenezco y que soy. El amor lo puede todo, ¿estoy más allá del bien y del mal?, jamás responderé esa pregunta... Sí, lo estoy. Tomé el teléfono y llamé a mi chofer. –Andando-, le dije apresurado. Si el amor no se encuentra, se lo busca y si se encuentra y no atienden el llamado, busca uno la manera de que así sea. Nada de esto pensaba ayer, hoy, quiero a mi Cordelia. Nada más. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114690043884429644?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114690043884429644/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114690043884429644&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114690043884429644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114690043884429644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/6-de-mayo-soy-un-cobarde-interrogante.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114680033211382320</id><published>2006-05-05T00:38:00.000-03:00</published><updated>2006-05-05T02:39:46.480-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;5 de mayo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Siempre protesto por todo, cuando el amor no se hace presente o cuando está ausente. Y ahora, que la estela de un cometa perfumado vuela inalcanzable avivando mi deseo, me retuerzo de dolor en la silla por una cintura inflexible y de una vitalidad jamás tenida. Tenía que encontrarte, sabía que estarías en la segunda fila de un concierto donde un vulgar cantante entonaría melodías para adolescentes, mi enfermedad no me permite moverme demsiado. Siempre entiendo poco de lo que digo y hago y menos aún de lo que estoy por hacer. Ayer clamé por ti, en mi angustia. Extendí mi mano, mi sana y vulnerable mano hacia el cielo intentando tomarte. El poder de tu ignorancia me indignó, es ¿posible esto? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;¿En dónde estás Cordelia? He visto a las Marías una y otra vez entrando y saliendo de tu casa, pero tú nunca sales. ¿Qué es lo que pasa? No soy más que un ladrón de corazones que necesita desarrollar su arte para poder vivir, a pesar de que aún no he robado nada. Me siento más como un mendigo que nadie ve y oye, nadie clama.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Es tarde, las horas pasan y el dolor se apacigua. La Locura me habla y Yo le sonrío. Soy parte de tus textos, sé que lo soy. No dice mucho su silencio, pero dice mucho su gesto petrificado como mármol esculpido ¿Por qué la Locura tiene un rostro tan bello?, me pregunté sin mirarla. Escucha mis palabras, sonríe y luego comenta, - A veces, comentó mirando hacia el cometa, lo más hermoso está oculto y lo más horrible está cubierto por una capa mágica, que toma forma de nuestros deseos más añorados.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso en el salón donde realizo mis escritos, cierro los ojos y evoco a la musa que hace de mis palabras un juego doloroso donde la sangre brota en cada carácter impreso en hoja A4. Me desperté horas más tarde con la innegable sensación de que debía escribir, eran las cinco de la mañana, fui a la cocina y me preparé un café. Al volver, sentado frente a la máquina, comencé a narrar frases dejándome llevar sin tener una lógica. Las borré a todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querida Locura, tengo la sensación de que estuve soñando con usted, y en ese sueño recorrimos juntos un paraíso lujurioso donde Yo no era quien debía ser y usted no era quien decía ser. Te he escuchado hablar en otros tiempos y sé que quieres volver a hacerlo en estos, alguien ha advertido tus deseos y quiere ser portavoz de tus palabras. Mientras tanto, te cuento que en el sueño te burlaste de mi imagen y de la avara locura de escribirle a una Cordelia que jamás me amaría. Te reíste con ganas y me llamaste antiseductor repetidas veces hasta que te marchaste bailando. Al despertarme me acompañaba en piano Bela Bartok, Romanian Folkdances. Me levanté y anunciando tu nombre a los alaridos, me fui a dormir a mi habitación. Antes de quedarme completamente dormido invoqué una suplica y me surgió una idea. La suplica era volver a ver tu imagen; sentí la risa burlona de la Locura. La idea ya venía rondando mi mente de hacía largo tiempo, pero el solo pensarlo ya me provocaba dolor anticipado; el cometa aún continúa pasando pero Yo no lo he visto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114680033211382320?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114680033211382320/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114680033211382320&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114680033211382320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114680033211382320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/05/5-de-mayo-siempre-protesto-por-todo.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114567341778480300</id><published>2006-04-21T23:36:00.000-03:00</published><updated>2006-04-22T01:00:40.676-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;21 de Abril&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro día más, perdido en la oscuridad de tu recuerdo cierro los ojos y los vuelvo a abrir intentando buscarte. Me conformo con esa breve centésima de segundo que en flashes aparece tu rostro tímido y coqueto, no me sonríes, no me hablas, pero estás allí, en mi cabeza. He descubierto que me voy acostumbrando a la idea de no tenerte, sé que el rechazo no es un obviedad sino una lujuriosa necesidad. Carente de seducción rompo el último espejo libre en mi mansión, ordeno limpiar todo de inmediato. Lloro. Río. Grito, río y lloro. Me escondo en el salón que utilizo para escribir, es allí donde delineo mis palabras para soñarte. Programo otro encuentro, necesitado, pero vacío. Así me siento en este viernes que frío se escapa a otro día sin ti. Así son estas estaciones, las niñas se esconden ante la llegada del dios de los vientos del sur, que este, carente de afecto, golpea mis persianos burlándose de mi soledad.&lt;br /&gt;¡¡Soy yo!!, grita el dios del viento y añade, ¡¡Sal de tu escondite bufón, muéstrate!! Mis miedos no tienen relación alguna contigo, le susurro, mis miedos son mis miedos. Y se marcha para volver quizás mañana.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Quiero escribir como lo hacen los que saben, pero no quiero ser sólo palabras. Aún así, me interno en la oscuridad de la sala, cobijado por un poncho que me cubre por completo y dejo que sean mis dedos quienes sueltos y desengañados griten tu nombre tanto como no puede hacerlo mi voz, y menos aún mi corazón. Está en mi naturaleza pertenecer a una nada vacía que clama por el deseo que jamás logrará poseer. Los sueños utópicos se alzan en lo alto del cielo y me observan llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de poco será de día y pronto despertará Cordelia. Unas horas más el sol perezoso se asomará por detrás de mi jardín y secará lentamente el rocío nocturno; pero no tendrá las fuerzas para alejar el frío aire que dejó el dios del viento. Me conformo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Suspiro. Lento. Intranquilo. Lloro. Se hace de día. Me retuerzo en la silla. Me acomodo. Escribir con una mano es lento. Pienso. Innecesario descubrimiento de sentimientos... ¿para qué?; ¿por qué?; ¿quién los llamó?; ¿de dónde vienen?. ¿Y uno qué hace con eso que siente?, ¿a dónde lo lleva?; ¿dónde lo guarda?... ¿Los esconde?; ¿los dona?; ¿los presta?; ¿se los regala?; ¿para qué?; ¿y si no le gustan?&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114567341778480300?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114567341778480300/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114567341778480300&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114567341778480300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114567341778480300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/04/21-de-abril-otro-da-ms-perdido-en-la.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114551670730735734</id><published>2006-04-20T04:03:00.000-03:00</published><updated>2006-04-22T00:46:10.743-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;20 de Abril&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Trotaste torpemente persiguiendo a una mariposa, estabas en el parque junto a María y otra de tus raras amigas, también llamada María. Te despeinaste porque una brisa emocionada te persiguió y ahuyentó la colorida mariposa, que aún me preguntó que hacía allí en un otoño que se vuelve lluvioso y frío. Me pregunté también qué hacían ustedes tres en una plaza con el cielo gris y un solo viento que las sentencia a despertarse resfriadas. El chofer sube la calefacción, me mira y me comenta lo bella que es María. Sorprendido por el intento de charla le pregunto de cuál me habla. -María es la que ríe-, me contesta. No le hablo, miro hacia donde están, lo miro al chofer, acomodo mi brazo inútil en el asiento y vuelvo a mirar hacia fuera. Ya me conoce, sabe como soy, por eso vuelve a ser más cauteloso pero igual de estúpido. -Esa María, la que ahora ríe, ahora no. Ahora sí, ¿la vio? Esa, justooo... sonríe. Siempre sonríe. Ahora no. Bajó la cabeza. La levantó. Habla por teléfono-.&lt;br /&gt;Estoy seguro que hubiéramos seguido por largos minutos más, sino fuera porque como dije, ya me conoce. Miró por el espejo retrovisor y me vio mirándolo fijamente con una expresión al estilo Nosferatu. Se quedó callado y no habló hasta llegar a casa.&lt;br /&gt;Antes las seguimos a casa de Annette. Había estado con ella a la mañana, me pidió extensas y diplomáticas disculpas por el comportamiento en el museo y yo, sonriéndole con gentileza por las sinceras palabras de la anticuada mujer de verde. María, la que sonríe, entró primera. Mi chofer intentó decir algo, miró por el retrovisor y me vio con la misma cara; sudando, se acomodó en el asiento y tosió varias veces. Bajé del auto cuando terminó de entrar María, la que ahora nos referiremos como “María la Tabla”. Las tres se encontraban reunidas en lo de Annette, como bien me había anticipado su tía, irían a mirar una película. Habían alquilado Shrek 2 y El extraño mundo de jack. Aborrecí la elección de la primera y me imaginé que de seguro habría sido “María la que sonríe”, quien la hubiera querido ver. Me sorprendí por la segunda, pero me alegré porque era fanático de Burton.&lt;br /&gt;Annette salió al rato que llegaron y decidí provocar un encuentro casual, así me invitaría a su casa y podría verte. Me quise acercar pero un dolor intenso en la espalda me tiró al suelo y allí quedé tendido hasta que mi chofer vino a buscar, a pesar de haber gente a mis alrededores nadie se atrevió a levantar a un lisiado enfermo y con joroba. Yo tampoco lo hubiera echo. Mientras viajaba al hospital, pensé en la tercer María de la que me había hablado Annette que era tu más confidente amiga. Recostado en una habitación pequeña y contaminada con gérmenes con nombres y apellido, leía los chistes de una revista zonal y bostezaba a cada momento por un medicamento que más que quitarme la taquicardia la aumentaban tres veces.&lt;br /&gt;Cuando supieron quien era y llegaron mis médicos personales, me llevaron a una lujosa habitación de un magnífico hotel y contrataron un equipo de médicos y enfermeras para quedarse a cuidarme. Gesto de que se había encargado mi chofer. Le agradecí con una caja de bombones.&lt;br /&gt;María Cordelia te han bautizado, Torres es el apellido de un padre de descendencia rusa a quien su abuelo decidió cambiar por ese tan simple cuando le dijeron que podría tener problemas legales con Koshkakolash. Tu madre se llamaba María y tenía, dicen su hermana Annette, tu misma mirada y los mimos hoyuelos en las mejillas. Tu madre murió por una larga enfermedad hace tan sólo dos años, y tu padre de muy niña; tuvo un accidente de trabajo con una máquina muy oxidada. Vives en lo de Annette, quien te cuida y mima como si fueras su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conocí muchos más secretos, más que eres más joven de lo que creía y no eres tan inteligente como tampoco aparentas; eres discreta para reír, sencilla para vestir, para sentir y para todo. Vistes siempre elegante pero no llamativa, te maquillas con delicadeza, pero no te pintas como si fueras una pared. Te peinas, pero no te obsesionas; usas mucho el cabello suelto. Tienes veinte años y dice tu tía que jamás te has enamorado. Bailas, pero sola. Sonríes, pero para las fotos. Lloras, pero por pequeñeces. Y te abrazas, sólo con la almohada.&lt;br /&gt;Pronto iré yo a reclamarte. Pronto. Espero.&lt;br /&gt;Salí del hospital y me dieron reposo por un mes entero. –No tan pronto-, me dije molesto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114551670730735734?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114551670730735734/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114551670730735734&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114551670730735734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114551670730735734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/04/20-de-abril-trotaste-torpemente.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114460540091355194</id><published>2006-04-09T14:55:00.000-03:00</published><updated>2006-04-15T00:32:09.436-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;14 de Abril&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;La inconfundible obsesión de ser amado, aún a sabiendas de lo imposible. Aunque...&lt;br /&gt;¿Lo imposible existe?&lt;br /&gt;No sabría distinguir una mirada de celos de una de compasión, menos una mirada de cariño con una de amor.&lt;br /&gt;Te encontré desalineada saliendo de la comisaría, no me viste pues oculto estaba dentro de mi auto con vidrios polarizados. La belleza de tu alma se veía perturbada por la devolución de un saludable chiste. Annette estaba enojada, me he ganado su sonrisa una vez, sé que puedo volver a hacerla sonreír. Me conoce desde hace sólo una semana y ya cree que me afectan tantos sus cargosas manifestaciones de compasión. La pena en sus ojos, no es más que un espejo dañino que penetra en mi corazón y lo rompe en cientos de pedacitos. No tengo otra idea de seducción, sólo de lo que he aprendido en libros me baso; los pasos de mi arte seguirán hasta que deje de inspirarme y las hojas dejen de instruirme.&lt;br /&gt;             Mi chofer se alejó demasiado y perdió de vista el taxi en qué viajaban, sino fuera porque ya te conoce lo despediría inmediatamente. Tu solo recuerdo impreso en una foto clandestina me trae bondad y me libera de mis cadenas de ogro. Te has transformado en más que un deseo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114460540091355194?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114460540091355194/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114460540091355194&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114460540091355194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114460540091355194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/04/14-de-abril-la-inconfundible-obsesin.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114460534403202085</id><published>2006-04-09T14:54:00.000-03:00</published><updated>2006-04-10T02:40:48.970-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;9 de Abril&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajé por las escaleras a las tres de la tarde de un sábado, de un bar escondido en una calle sin nombre. En el interior de salón dos borrachos seguían persiguiendo a las almas en pena y un anciano dormía en calzoncillos sobre un nido de garrapatas y pulgas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vi caminar por entre un gentío de insanos transeúntes, la acompañaba Anette, su tía solterona de cuarenta y cinco años y su mejor amiga María.&lt;br /&gt;La distinguí por su cabello rubio, que se agitaba excitado por una brisa intranquila y un andar peregrino. A pesar de no verle el rostro, supe que era ella porque reconocí de inmediato a Anette y su sobrero de pastora. ¡¡Inconfundible!!, grité en pensamiento emocionado. Caminé detrás de las tres mujeres, siguiendo el cabello amarillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy seguro que me vieron, pues fueron girando de a una, sonreían aminoraban el paso para que las alcance y luego aceleraban el andar hasta perderlas casi de vista.&lt;br /&gt;Critiqué con astucia el florero enflaquecido de María y la forma pingüinesca de Anette tanto en lo físico como en su andar. Sonreí por fuera porque me parecieron divertidos los comentarios que me hice a mi mismo sobre el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las vi dentro de un local de ropa simulando que compraban, pasé de largo y por un reflejo de una ventana pequeña de un auto mal estacionado, las vi salir y sonreír alegres. Continué caminando casi sin importarme y doblé la esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrí el Centro Cultural Borges, había agradables y reconocidas exposiciones. Me divertí con una foto retrucada de una niña africana desnutrida agachada dentro de un local de McDonalds, comiendo las sobras de la gente. No recuerdo cuando fue, si entre el cuadro de Kajihara o el de Rojo que las vi pasar a mi lado riendo a carcajadas. Indignado, fui yo quien las busqué, las crucé y choqué a la tía. Al hacer esto, escondí en un bolsillo de su saco un reloj de oro con mis iniciales. Trucos de carterista que me había enseñado mi chofer. Sonrojado perdí perdón, humillándome a propósito y sin mirar a mi amada me marché en silencio. Luego caminé hasta un hombre de seguridad, y en llantos actuados le dije que dos jovencitas y una piraña me habían asaltado y entre burlas por mi aspecto se habían llevado un reloj de oro con mis iniciales.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;El hombre de seguridad no tardó en proceder. Las alcanzó. Las interrogó en un cuarto privado. Las detuvo. Les quitó el reloj. Llamó a la policía. Las identifiqué. Lloré y se las llevaron a una comisaría. Me preguntó si quería hacer la denuncia, le dije que las mantuviera encerradas varias horas y luego las dejaran ir. Arreglé para que todo eso fuera posible. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Contento me volví a casa.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114460534403202085?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114460534403202085/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114460534403202085&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114460534403202085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114460534403202085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/04/9-de-abril-baj-por-las-escaleras-las.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114443397679904931</id><published>2006-04-07T15:18:00.000-03:00</published><updated>2006-04-07T15:19:37.900-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;7 de Abril&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Salía yo de un pequeño salón mujeres de mil hombres, cuando decidí llamar a un amigo al que hacía mucho no visitaba, que más que amigo era mi médico. Como mi chofer estaba lejos, y era él quien sabía utilizar el aparato reproductor de voces, por ello ingresé a un local con quince cabinas telefónicas. No había terminado de colgar, que escuché a una jovencita hablar con otra. Volví a descolgar el teléfono haciendo que hablaba mientras escuchaba a la joven niña de pecas y cabello castaño hablar. Le preguntaba emocionada - ¿Y, a qué hora quedaron encontrarse? ¿A las ocho? ¿Y cómo vas a hacer con la cena en tu casa? A está bien, está bien. Riéndose muy contenta le deseó suerte por primera vez. ¿En dónde quedaron? Ay que lindo lugar, muy lindo. ¿Sabés cómo llegar, no?&lt;br /&gt;Ansioso por que repitiera el lugar que su amiga le había dicho, que lo gritara tan emocionada como lo estaría la joven del encuentro, me senté en el banquito pequeño aún con el tubo en la oreja. Pero mientras la charla continuaba y los deseos de suerte se extendían a quince, supuse que ya no diría nada. Me levanté, colgué y me marché.&lt;br /&gt;Oh suerte la mía, añorante de encuentros que la señorita de pecas era señora y se encontró en un largo abrazo con un hombre que no le correspondía tal belleza y le gritó el sitio de encuentro y no sólo repitió la hora, sino todo el trayecto que haría la niña. Pasé juntos a ellos y me perdí en una esquina, literalmente. No conocía bien esas calles de Recoleta y mientras más avanzaba, más perdido me sentía. Media hora después volví a aparecer en el cementerio y lo comencé a bordear sabiendo que llegaría a donde me esperaba mi chofer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me he fijado en esos detalles y por más que me indignaran, me daban esperanzas. Pero sólo me molestaba esos hombres que no tienen con qué pero igual están acompañados de mujeres con beldades angelicales, para colmo se regodeen por las calles  &lt;br /&gt;sintiéndose merecedores y triunfadores. Lo que no saben es que mientras más se sienten seguros, más ellas están libres de engaños y fantasías con otros que sí las merecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí asistir al encuentro de los dos enamorados, intrigado en saber si él era merecedor de la joven. Me preparé y mientras viajaba rumbo al Abasto, pensé en la buena decisión del joven, seguramente de poca experiencia pero igual muy astuto. Muy apropiado  pues es un lugar donde tiene libre acceso a observarla de lejos y varios accesos a escapatorias, por si no resulta a la visión o al momento. Lo único trágico era que si nada salía como se esperaba, tendría que estar encerrado en un lugar oscuro y comprometido a quedarse por las dos horas de película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me vestí muy formal, no quería aparentar demasiado y que ella piense que la tomaba demasiado en serio. Vestimenta casual, elegí. Tardé en encontrar los cines. Subí una escalera mágica, luego otra y luego otra. Aparecí en un mundo de juguetes. Asustado porque muchos niños también lo estuvieron al verme, volví a bajar transportarme por una escalera, luego otra y luego otra. No fue hasta que exigí la ayuda de una joven señorita de informes que me guió hacia el lugar indicado. Al llegar, me vi en envuelto en un laberinto de postas con sogas y de una veintena de personas que me seguían el paso. Nos movíamos de a pasitos pequeños y era interminable la llegada. Recordé que aún no era la hora señalada, faltaban unos quince minutos así que debería ubicarla primero. Compré dos entradas para una película independiente que gozaba de una buena crítica y me senté a tomar un café y buscar en los rostros la ansiedad y el corazón palpitante de un encuentro amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaban cinco minutos para la película y ya habían pasado cuarenta minutos de la hora de encuentro. ¿Qué le pasa, no era este el lugar? ¿Acaso cambiaron el horario? Pagué mi café y la porción de torta y volví a dirigirme a unas escaleras que me llevaban a otro sector más arriba. “Subiendo las escaleras están los cines”, me dijo una joven con el cuerpo más delgado que alguna vez había visto. Allí me dirigí. Al llegar me encontré a una jovencita ansiosa, nerviosa y con el rostro entristecido que corrió hacia la escalera cuando vio que alguien subía. Desilusionada caminó a paso lento hasta el final de una larga fila de desagradables personajes, con vestimentas caídas, rotas y exageradamente grandes. Acicalados de anillos, aros, pedazos finos de metal en sus cejas; pintados en la nuca, brazo, tobillos y espaldas.&lt;br /&gt;Comenzaste a llorar. Abrazada y sintiéndote solitaria y perdida abandonaste por completo las esperanzas. Quise ser realista y decirte que tenías mucha frente o que quizás desposeías el carisma femenino que los hombres buscamos en las mujeres de tu falta de altura. Pero me contuve, quizás porque sentí que ya tenías demasiado con tener un cuerpo que se expandía hacia los costados de las rodillas hacia arriba y se volvía muy delgado de la cintura para arriba. Busqué y pensé cientos de frases para decirte, para hablarte y consolarte, pero no tenía ninguna buena. Me detuve en tu nariz y quizás fue ese el motivo de mi ausencia de palabras, ¿qué es eso justo en la mitad del tabique? ¿Acaso es un lugar blanco? Era la primera vez que veía algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fila avanzó y la gente comenzó a ingresar al cine. No avanzaste, te quedaste a un costado secándote las lágrimas. Nos encontramos varias veces en miradas pero no las mantuvimos. Me tocó entrar pero el joven me indicó que mi película ya había empezado y que estaba en la fila equivocada, pues no había fila para mi película. Al verme no ingresar, pensaste que lo hacía por ti, nos cruzamos en una larga mirada y me sonreíste de lejos. Iba a acercarme  pero en ese momento llegó tu joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Qué los ángeles del demonio arrastren a ese bufón al infierno, que ha dejado que su amada llore!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No escuché bien que se decían, pero ella primero se enojó, luego sonrió tímida para finalmente divertida golpearlo dulcemente en el hombro. Pasaron los a mi lado y me dedicaste una amable sonrisa, luego se perdieron en la oscuridad de la sala. Di media vuelta y me marché a ver mi película. Al llegar estaban en comerciales. Que fea era la joven, pensé. A veces mi teoría no se cumple, en este caso era al revés. Demasiado varón para tan poca mujer. La vida amorosa es extraña y peculiar. Nunca se sabe a dónde va el corazón, aunque quisiéramos que vaya hacia donde van los pensamientos, siempre se retira, se esconde, camina, aparece, sonríe hacia al lugar menos pensado.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114443397679904931?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114443397679904931/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114443397679904931&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114443397679904931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114443397679904931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/04/7-de-abril-sala-yo-de-un-pequeo-saln.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114420944412218423</id><published>2006-04-05T00:55:00.000-03:00</published><updated>2006-04-05T01:30:38.410-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;5 de Abril&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detesto caminar por las calles de capital. Sino son angostas, están llenas de porquerías de perros o vagabundos. Sino te están empujando, terminás pisando una baldosa floja con agua. Te vi por Florida, apurada, sensible al tacto de quienes pasan a tu lado; histérica. Que bello es tu andar. Vas en realidad en un auto, pero te imagino caminar. ¿Hacia dónde te diriges? Vas muy apurada. El taxi va apurado. Pasó en rojo un semáforo. Ya no puedo seguirte más, te he perdido de vista. Indico a mi chofer que aún lo intente, pero estás lejos.&lt;br /&gt;Te acompaña una persona, masculina... ¿me engañas? Crees que soy un tonto que no me doy cuenta de las cosas. Te alcanzo. Veo que ni siquiera se hablan, pienso que debe ser un custodio, un amigo, un hermano, un primo lejano, una persona que comparte el taxi con vos. Alguien. Te saludo, quizás es muy pronto. Sorprendida miras para otro lado, el hombre me saluda. Vuelvo a subir la ventanilla para cubrirme con el polarizado, no me agradó el saludo que recibí. El hombre es libre de sentirse como quiera, no me interesa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;Te bajas en Corrientes. Mi chofer estaciona a largos metros de ti, te sigo a pie. La gente me mira con miedo. Me pregunto sino sería mejor pensar en cirugía, me olvido de todo cuando te detienes a escuchar Jazz de dos ancianos que tocan en la calle. ¿Eso te atrae? No importa. Espero. Me aburro. Me canso. Observo a tu damicelo que te sigue de lejos. ¿Un custodio? Compro una revista de caballos y otra de vinos en un inoportuno puesto de diarios. La espera se torna molesta, por ello comienzo a leer un artículo sobre un pura sangre que viene de estados unidos. Pienso en adquirirlo. Cuando me vuelvo para buscarte, encuentro que te has ido. La tarde se hace noche y la Luna emocionada se trepa por los edificios de una ciudad cambiante. Corro, eso intento. Un dolor extraño domina mi tobillo derecho, por lo que ahora no sólo rengueo y arrastro una joroba, sino que también debo intentar no pisar demasiado fuerte para no aumentar el dolor. Quizás por eso la gente me observa tan sorprendida.&lt;br /&gt;Te encuentro. Caminas charlando emocionada con tu custodia. Vistes con pollera marrón de cuero, creo que es cuero, parece cuero. Y estás con camisa blanca y sandalias marrones. Hoy tienes sólo dos anillos discretos de oro y un collar extraño, extravagante y para nada llamativo. Sales de una joyería y cargas un paquete, además del hombre con quien conversas. ¿Acaso has ido a comprar algo? ¿Un anillo quizás? ¿Un reloj para tu amado? No encuentro en tu mirada emoción alguna. Siquiera sonríes. Hay un vacío extraño en tu ser, aún más en tus ojos. ¿Tristeza, ausencia, dolor? Tu presencia se impone en cada movimiento, no pasas desapercibida entre la gente.&lt;br /&gt;Caminas opuesta a mí, me descubro cubierto en sudor al pensar que nos encontraremos cara a cara. Abotono el cuello de la camisa y me acomodo la corbata plateada. Antes de que pases a mí lado, refriego mis zapatos con la manga del saco, me miro en el reflejo de un vidrio de un local y me peino abruptamente con los dedos. Al acercarte, intento enderezarme lo más que puedo y saco una sonrisa extravagante, cálida y de ensueño. Justo en ese momento, sufro una embestida por una gigantesca ballena con ropajes insulsos me empuja sin vergüenza al salir del negocio que me sirvió de espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh sirvientes de dioses pocos conocidos, que la belleza de sus servicios sea gloriada por siempre en la eternidad de su existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella vio la escena del horripilante e indígnante momento vivido y se acercó como un ángel a socorrerme. Se necesitaron sólo dos brazos, una sonrisa compasiva y cientos de grandilocuentes y dionisíacos insultos hacia la vaca apurada para que olvidara todos mis dolores. Me miraste alegre, divertida y con aprecio. ¿O fue triste, enojada y con desprecio? Bueno... me miraste, me sonrojé y lo notaste. Sacudiste mis ropaje cargado de tierra y te lo agradecí efusivamente. Me reconociste, creo que lo hiciste y te devolví la sonrisa.&lt;br /&gt;Hay veces que soy simpático, te dije casi en murmullo. No escuchaste o no quisiste escuchar, me saludaste, besaste mi mejilla y te marchaste. Te pregunté sino querías que mi chofer te alcance a algún lado, era lo mínimo por el favor. Me contaste que eras de Palermo. Insistí, pero no accediste. ¿Una cerveza?, pregunté mostrando mi lado canchero, aunque detestaba la cerveza y sólo tomaba bebidas blancas. Nerviosa volviste a retomar el camino, pero con algo de culpa volviste y me entregaste una tarjeta. Era una invitación a una fiesta. Glamorosa fiesta, pensé. Iré con gusto, con ganas y alegría, te respondí sonriendo. Al levantar la vista ya no estabas, ¿me habré quedado mucho tiempo observando la tarjeta? No importa. Ya tenía tus datos y un encuentro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;Mientras regresaba a casa pensaba en la tarjeta, ¿qué te inspiró a entregármela? ¿Ternura? ¿pasión?, ¿soledad?, ¿dolor?, ¿compasión?, ¿exceso de tarjetas de invitación?, ¿falta de gente para la fiesta?... no me interesa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;Buscaré mi mejor traje, me vestiré con mi mejor traje, pasearé con mi mejor traje, me miraré al espejo con mi mejor traje, le mostraré a mis catorce amiguillos caninos y doce caninas mi mejor traje, le preguntaré a mis quince sirvientes que les parece mi mejor traje, me sentaré a desayunar con mi mejor traje, luego a almorzar y finalmente a tomar mate, para luego ir a la fiesta con mi mejor traje, y la invitación que me dio la Señorita (suspiro mientras lo digo) María Cordelia, la usaré para ir a la fiesta con mi auto nuevo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;El hombre que te acompañaba me miró enojado, con asco y desprecio mientras sonreía sosteniendo la tarjeta y pensaba en mi traje. Luego se marchó.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114420944412218423?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114420944412218423/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114420944412218423&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114420944412218423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114420944412218423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/04/5-de-abril-detesto-caminar-por-las_05.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24435215.post-114291344009816328</id><published>2006-03-21T00:30:00.000-03:00</published><updated>2006-04-04T09:25:53.926-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;4 de abril&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando ausente y sin rumbo, bajo una torrencial lluvia de verano, que no era verano sino otoño,... así que podría decir que era una lluvia más otoñal pero con la temperatura raramente veranezca; aunque desconozco si existe esa palabra... pero... en fin. Llovía. Mucho. No hacía frío, raro en esta época de otoños frescos, lluvias aisladas y vientos del sur. Ella descendió de un taxi. Admirable tentación de hombre poco feliz, te observo de lejos y reconstruyo tu imagen tantas veces puedo para así amarte en letras. ¡Baja con cuidado mi niña, hay un charco delante de ti! ¡Cuidado! Que indignante el hombre del volante que obsesionado observa tu figura pero no corre el vehículo para que te sea más fácil descender. Un joven niño, pequeño, tan mojado como yo extiende su mano para ayudarte. Aún no decides si poner el pie en el charco, lo extiendes lo más que puedes, te tomas de la puerta y decidida estás lista a dar un salto tomada de la mano del pequeño. Que suerte tiene el niño de ojos saltones, piel morena, cabello sin shampoo y mal alimentado. Me acercaré luego a darle una recompensa. Extiendes tu larga pierna hacia delante, lo más que puedes. Que bella eres. Seduces sólo con una de ellas... espero que estén las dos. Ahí. Ahí veo la otra. Me acerco un poco más y me escondo detrás de un semáforo; sé lo incómodo que es cuando percibimos que nos observan.&lt;br /&gt;El niño nota mi presencia, así también el taxista, que se asusta y te apura. Vos también te asombrás. No hay de qué temer, es sólo una joroba, ¿acaso no has visto una ya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La avenida está vacía de peatones, la noche llega en silencio y finalmente te alejas del taxi. Tardaste para bajar, lo sé por la expresión de malestar del hombre en el volante e incluso de la madre del niño que observó debajo de un toldo toda la situación. No le das siquiera una moneda, el niño no te lo recrimina, la madre sí. ¡Qué ingrata eres! Abriste tu enorme paraguas y sólo sonreíste y golpeaste al niño en la cabeza mojada. Para mi tu sonrisa sería suficiente, quizás para el niño también lo fue y por eso te devolvió el gesto tocando su entrepierna para luego volver junto a su madre. Te vi secarte rápido la mano en la pollera, luego te oliste para ver si tenías olor. ¡Qué ingrata eres!, pero que beldad posees, única entre muchas, me hacen obviar estos pormenores de tu ser.&lt;br /&gt;   Apresuras el paso e ingresas en el establecimiento del shooping. Me miras, me sonrojo y te sigo. Corres. Quizás el que cojee te cause algún tipo de admiración, pues no paras de girar para mirarme. ¡Ah! Ella se acordará siempre de mí. Las puertas son mágicas, o quizás sabiendo quien eres, automáticas se abren a tu paso. Eso es lo que generas, que las máquinas se aloquen por tu presencia. Estoy cerca. Cojeo pero avanzo rápido. Gracias a Dios ya sé manejar el peso de mi joroba y de mi brazo derecho sin movilidad. Me paro frente a la puerta mágica pero no se abre, allí me quedo viendo como te alejas por una escalera que mágicamente te sube sin tener que moverte. Todo es magia a tu alrededor. Ahora... pobre escalera, que triste saber que carga la más bellas de las mujeres y sólo puede acompañarla un tramo. O no. Eeeh, no. Que suerte tiene, pues puede observarte por debajo de tu falda. ¡Quiero ser escalera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Un hombre de seguridad se me acerca y me obliga a marcharme, espanto a la clientela me dice. Como si su nariz punteaguda, el cabello que le tapa un ojo y el hiriente perfume natural no castigaran lo suficiente. Ni que hablar de sus orejas que se sobresalen más allá de su cabeza y la parte inferior está pegada a su cachete. No sé porqué reparé en ese detalle, pero me resultó grotesco.&lt;br /&gt;   Te imagino caminar por entre los pasillos iluminados por luces artificiales. Con tu cabellera lacia y amarilla, tus ojos celestes, tu sonrisa pura y su actitud indiferente, asustadiza e histérica. Quizás de niña rica consentida y mal acompañada. Te veo perfecta. Tanto como una Athenea o Afrodita, diosas del Olimpo griego al cual pertenecerías sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Te sueño como quisiera, compartiendo mi mesa y preparando una comida. Un puré de papas y churrasco bien cocido. Lo sirves en mi mesa de dos patas que apoyada a la pared se mantiene nivelada, cantas mientras me sirves y me sonrojo cuando te agachas para dejar puré en el plato de madera, ya que me encuentro con el comienzo y punto de partida de dos cuerpos voluptuosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Aun parado en la vereda, bajo la lluvia otoñal sin frío alguno, canto una melodía que invento y la grito para que todos la oigan. Así dicta mi corazón, así debe ser. La gente se aleja, pero los activos conductores de camiones y colectivos avivan el canto con bocinas. Un patrullero se detiene y dos policías me hacen compañía. Ahí es cuando te veo detrás de las puertas mágicas. ¿Te escondes? Jamás, afirmo. Tienes una mirada ausente, como triste. Me observas de lejos y me reconoces. Sé que ya me tienes presente.&lt;br /&gt;Hay mujeres que les gusta los hombres cantores, debo ser cauto en eso. Muy cauto. Los policías me invitan a retirarme, les canto que estoy enamorado. Mi melodía los aturde pero los conmueve. Les señalo a la niña de colores, ella sonrojada devuelve el gesto con una sonrisa y un saludo tímido. Uno de los policías se marcha hacia ti, el otro me acompaña. Algo te dice pero no llego a entender, levantas los hombros varias veces y luego te quedas mirándome. ¿Debo dejarte ir? Así lo decido, el destino dirá luego si debemos encontrarnos otra vez. Me marcho, los policías se suben al auto y esperan, algo hablan entre ellos. Me toman del brazo, me suben a su automóvil y me voy en su carruaje blanco donde suenan sirenas de colores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;   Ahora debo saber esperar y no tener ansiedad, como ya fuiste elegida, llegará el día en que me pertenezcas. Como sea.&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24435215-114291344009816328?l=diariodeunantiseductor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/feeds/114291344009816328/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24435215&amp;postID=114291344009816328&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114291344009816328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24435215/posts/default/114291344009816328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diariodeunantiseductor.blogspot.com/2006/03/4-de-abril-caminando-ausente-y-sin.html' title=''/><author><name>y... ¿dónde está Cordelia?</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17862142523456339731</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
